Nuestro modo de vida
¡Levántate — anda! Vende todo lo que posees. Dáselo directamente, personalmente a los pobres. Toma mi cruz (la cruz de ellos) y sígueme, yendo a los pobres, siendo pobre, siendo uno con ellos, uno conmigo.
¡Pequeño — sé siempre pequeño! Simple, pobre, como un niño.
¡Predica el Evangelio con tu vida — sin transigir! Escucha al Espíritu. El te guiará.
Haz las cosas pequeñas extremadamente bien por amor a Mí.
Ama... ama... ama, sin calcular el costo.
Anda a la plaza y al mercado y quédate conmigo. Reza, ayuna. Reza siempre, ayuna.
Vive escondido. Sé una luz a los pies de tu prójimo.
Anda sin miedo a lo profundo de los corazones de las personas. Yo estaré contigo.
Reza siempre. Yo sere tu descanso.